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La delincuencia como “sector económico”

Viernes 06 enero, 2012


Carlos G. Romero
La Prensa Gráfica, El Salvador

Para nuestros propósitos vamos a definir “sector económico” como un segmento de la economía, identificable y significativo, que a través de sus actividades diarias genera ingresos para sus miembros.

También vamos a clasificar las actividades delictivas como “criminales”, que no generan beneficio económico alguno –crímenes pasionales, riñas de estudiantes, peleas de bolos, etcétera–, y como “ delincuencia” aquellas que sí generan beneficio económico –extorsiones, secuestros, narcotráfico–. La delincuencia es, por definición, un “sector económico” y, desafortunadamente, uno de los de mayor crecimiento en el país. Tiene dos facetas: ilícita y lícita. La ilícita genera ingresos para los delincuentes y para todos aquellos que ejercen funciones asociadas a sus acciones: un “furgonazo” genera ingresos para los delincuentes, pero requiere de una red de distribución mayorista y una de venta al detalle, más el beneficio para el comprador final (sin este no hay negocio). Así como este podemos tipificar toda clase de delitos según el beneficio económico que proporciona a su hechor, asociados y colaboradores. Bien decía un viejo zorro detective: ¿quiere encontrar al perpetrador? ¡Sígale el rastro al pisto! La parte lícita genera miles de empleos: policías, agentes municipales, vigilantes, vendedores de armas, fiscales, jueces, médicos, paramédicos, enfermeras, personal de soporte, personal administrativo, etcétera. Son miles los salvadoreños cuyos lícitos empleos, el pan de cada día, dependen de los altos niveles delincuenciales. Y son miles los delincuentes que también dependen de sus actos delictivos, como si fuera un trabajo de 8 a 5, para su supervivencia. Esta dependencia hará del combate frontal a la delincuencia una batalla difícil de ganar, pero creo es razonable esperar buenos resultados para 2012, con la ayuda de nuestro “nuevo socio”, Estados Unidos, la determinación del nuevo ministro y las autoridades correspondientes y, ojalá, la tan importante, agresiva y activa participación de la población, sin la cual no hay plan que trabaje.

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