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¿Cuál revolución?

Miércoles 20 octubre, 2010


Samuel Pérez
La Prensa Libre, Guatemala
 
Y aunque la democracia precisamente es ejercer en la arena política presiones para favorecer a grupos organizados, la pregunta no es a quién debe servir el Gobierno, sino a qué objetivos. Objetivos que deben ser los fines pora alcanzar de acuerdo con un nuevo modelo de desarrollo que urge en Guatemala.
 
Las formas de medir un modelo de desarrollo más objetivamente son a través de índices de bienestar distintos al PIB per cápita. Una gran falencia de medir el desarrollo humano a través del PIB per cápita únicamente es que es un promedio. 
 
El PIB per cápita en Guatemala es de US$5 mil por persona al año, pero seis de cada 10 personas viven con US$2 o menos al día! El resto, la clase media, está desapareciendo en su ruta hacia la pobreza, y quienes concentran la mayor cantidad de recursos productivos, la mayor cantidad de ahorros, de empresas, de ingresos y, por ende, de poder económico, son los menos. 
 
Pocos concentran muchísimo poder y muchos no tienen absolutamente nada, carecen de propiedades, de ingresos mínimos para vivir y de oportunidades para salir de esa condición. ¿Cuál revolución celebramos entonces? Con indicadores que colocan a Guatemala como una vergüenza latinoamericana en niveles de desarrollo humano, de distribución equitativa de los recursos, de acceso a oportunidades de desarrollo individual, de destrucción de ecosistemas, de corrupción, de pobreza y desnutrición infantil, solo se puede pedir en Guatemala una cosa: una verdadera Revolución. 
 
La revolución que Guatemala necesita es aquella que rompa con la incapacidad de brindar acceso a igualdad de oportunidades para alcanzar niveles de desarrollo humanos —incluyendo económicos, sociales, ambientales y, por consiguiente, de libertad individual— al ciudadano/a promedio. Esa revolución puede construirse voluntariamente desde la perspectiva inteligente de quienes tienen el acceso a recursos, a información, a educación de calidad y a tiempo y a poder de decisión.