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“Estudiar” Derecho en dos años y medio

Jueves 11 noviembre, 2010


Lic. Santos José Barquero Sánchez
El Nuevo Diario, Nicaragua
 
En la actualidad, el mercado laboral exige indudablemente la mayor calificación posible de los recursos humanos. Esto como una medida para afrontar, con capacidad, las realidades suscitadas en el ámbito de trabajo.
 
La carrera de Derecho es una ciencia sin límites, al igual que la medicina y otras, no bastan cinco o más años para terminar de conocerla y estudiarla. En cualquier acto o transacción de nuestro diario vivir, encontraremos la presencia de la lógica jurídica. Sin embargo, por criterios académicos, hay que estipular un “tiempo prudencial” para su aprendizaje y curso.
 
Si bien es cierto, la palabra “tiempo prudencial” puede estar influenciada por diversos criterios como la practicidad y la economía, es inadmisible una estipulación antojadiza de dicho término, sin pensar en las consecuencias que tal decisión puede acarrear social, profesional y laboralmente.
 
Es excelente la idea de estudiar dos, tres o más carreras universitarias que solidifiquen la preparación profesional de cualquier individuo, sin embargo, las carreras anteriores no pueden servir de parámetros para convalidar las posteriores, con la única salvedad que se trate de carreras profesionales afines o estudios de jerarquía vertical, es decir, maestrías, doctorados, etcétera. Veamos un ejemplo: ¿qué tanto puede saber un médico de Derecho por motivo de su carrera original? Seguramente poco o nada. Ahora, ¿qué puede saber un gestor o tramitador de asuntos jurídicos de Derecho, siendo solamente eso: un gestor? 
 
Quizás sepa poco o mucho más que hasta los propios Licenciados en Derecho con poca práctica. Entonces, siguiendo esta lógica, podemos concluir que no es posible considerar una carrera anterior como criterio para reducir la calidad y cantidad del aprendizaje de una carrera posterior, recortando sus períodos de estudio. Tampoco estaría justificada una convalidación académica al gestor sólo por el hecho de conocer la práctica. La idea es que ambos obtengan conocimientos necesariamente científicos y no sólo prácticos.