Domingo 17 enero 2021

Logo Central America Link

2011, el año de los “indignados”

Lunes 26 diciembre, 2011


Silvia Gómez
La Prensa, Honduras

Entre las muchas cosas que nos ha dejado el 2011, para cerrar el año hay que recordar algo esperanzador: la participación de los jóvenes en movimientos que han transformado muchos países del orbe. Desde diciembre de 2010, cuando la protesta ignorada de un joven tunecino dio lugar a que se quemara al estilo “bonzo”, los “indignados” han incendiando muchos países.

En Egipto ocurrió algo similar y poco después sucumbió el gobierno dictatorial al embate de una sociedad beligerante. Los “indignados” también llegaron a Israel, donde han representado la aspiración de los valores de igualdad, trabajo y colectivismo que fueron fundadores de ese país, y en contra de la plutocracia y del régimen conservador actual. En Siria se han manifestado en contra de una dictadura criminal, que ha asesinado a cientos de manifestantes, pero aún no ha logrado acallar la acción contenciosa de la sociedad.

Caso aparte fue la revolución en Libia, donde las protestas derivaron en una lucha muy violenta y fue necesaria la intervención de las fuerzas armadas de la OTAN para derribar la dictadura de Muammar Gaddafi.

Sin embargo, con diferentes métodos de lucha y habiendo obtenido diferentes resultados, estos movimientos han tenido en común la búsqueda de caminos nuevos de participación, la exigencia de libertades individuales y colectivas, el hartazgo producido por la continuidad de gobiernos autoritarios, con un alto grado de corrupción y de impunidad. En muchos casos el detonante más inmediato fue el efecto devastador de la crisis económica de 2008 y sus secuelas, como la pérdida de empleos, el escaso desarrollo económico y el aumento en el costo de la vida.

El caso del joven tunecino Bouazizi es paradigmático, se trató de un universitario desempleado que lograba sobrevivir con la venta de fruta en un puesto ambulante, pero cuando su “negocio” fue destruido por las autoridades con el argumento de que carecía de “permiso para vender”, se vio frente a una vida falta de opciones.

Los estudiantes chilenos han salido a la calle a exigir una educación gratuita y de calidad, los británicos querían obtener un televisor. Los israelíes protestaron por el alto costo de la vida y la falta de vivienda. La mala situación económica, la desigualdad y la falta de oportunidades para los jóvenes están presentes en el origen de estos movimientos, aun cuando los detonantes inmediatos de las movilizaciones hayan sido circunstancias o hechos muy particulares, como el abuso policial en Túnez, en Egipto o en el Reino Unido.

Leer más...