Martes 11 mayo 2021

Logo Central America Link

Cascaritas de huevo

Viernes 02 septiembre, 2011


Óscar Clemente Marroquín
La Hora, Guatemala

No hay país del mundo que haya alcanzado desarrollo sin fuertes inversiones en salud y educación para mejorar su recurso humano, en seguridad y el fortalecimiento del Estado de Derecho con instituciones fuertes y respetables encargadas de administrar la justicia. Todo eso requiere de una fuerte inversión pública que no se hace con cascaritas de huevo huero y que demanda una mayor contribución fiscal, mucho más allá de lo que tiene que hacerse en cuanto a la calidad del gasto. No olvidemos que tenemos toda una historia, en realidad toda la historia del país desde su misma independencia, vinculada a esa tendencia a no pagar impuestos justos.

Tarde o temprano el nuevo gobernante se dará cuenta, si no es que ya lo hizo, de que no basta con controlar la evasión y con manejar honesta y eficientemente los recursos porque hemos arrastrado un rezago en inversión social impresionante. Baste señalar el tema de la desnutrición infantil, con casi la mitad de la niñez del país sufriendo desnutrición crónica, para evidenciar la magnitud y dimensión de nuestros problemas en el campo de la pobreza. Hay que señalar, además, que hemos convertido al guatemalteco en el principal producto de exportación del país, porque nuestra gente si quiere buscar oportunidades tiene que emigrar con todo lo que eso significa en términos de drama personal, familiar y social.

Desde mediados del siglo pasado se impulsó una doctrina económica contraria a la tributación y que define al impuesto como un despojo que se hace al particular de sus utilidades. Pero no se dice que se tolera y se fomenta ese despojo cuando se carga la mano a los que menos tienen, con tributos indirectos que son mucho más pesados para quienes viven al día, de un sueldo y tienen que destinar una parte importante de su magro ingreso al pago del impuesto.

Leer más...