Martes 26 mayo 2020

Logo Central America Link

Conclusiones sobre las Escuelas Económicas

Jueves 20 enero, 2011


Federico Bauer Rodríguez
El Periódico, Guatemala

En la serie sobre las Escuelas brevemente mencioné a los Escolásticos, a los Clásicos, a los Historicistas, Cambridge, Austria, Chicago y Keynes, entre otros, con sus principales características. La interrogante es cuáles escuelas económicas han influido positiva o negativamente en la situación económica global del siglo XXI.

Al terminar la primera década de este siglo nos encontramos con una economía global de US$60 billones, la cual se encuentra repartida de una manera muy desigual. Esta economía global está integrada por un grupo de naciones muy ricas (cerca del 25 por ciento), por una mayoría en desarrollo (cerca del 50 por ciento), y por otro grupo de naciones muy pobres. Mientras más capitalistas –respeto al mercado y a los derechos de propiedad– son las naciones, mayor es su nivel de ingresos per cápita, y mejores son los compensadores sociales como salud y educación. 

Aún en el primer grupo de naciones muy ricas, las manipulaciones del dinero del crédito, junto con la irresponsabilidad fiscal han causado problemas, mientras que las Economía Emergentes han crecido gracias al incremento de las exportaciones, y al manejo responsable de sus macroeconomías. Ninguna Nación tiene la patente para ser rica, sino por el contrario, los más desarrollados han tratado de que todas las naciones se superen, pero la ayuda –supongo que bien intencionada– no ha sido bien canalizada.

Ante esta situación, los Escolásticos estarían contentos al ver que su Teoría del Valor y su Teoría Monetaria, perfeccionadas por los Austriacos, hoy tienen relevancia a nivel mundial. Los Austriacos están contentos porque han tenido éxito contra la tesis marxista, y han tenido relativo éxito a favor de la globalización del comercio y de la migración, pero no han podido evitar la manipulación del dinero, causante de los ciclos económicos. 

La crisis actual fue advertida por algunos Austriacos con vehemencia hace más de diez años, pero sin resultados. Adam Smith y los franceses propulsores del laissez-faire, también estarían satisfechos al ver el desempeño de los países que han liberado sus mercados, aunque el mercantilismo todavía es pesado en las naciones desarrolladas, y los ignorantes lo confunden con la economía de mercado.

Leer más…