Lunes 18 enero 2021

Logo Central America Link

Costa Rica: los retos del cambio

Martes 22 abril, 2014


Con casi el 80 % de los votos logrados, Luis Guillermo Solís el 6 de abril se convirtió en el primer presidente de Costa Rica en 62 años, que no proviene de ninguno de los partidos tradicionalmente poderosos del país - Liberación Nacional o Unidad Social Cristiana.

Entre las cuestiones claves que enfrenta el abanderado del Partido Acción Ciudadana, están la reducción del déficit fiscal, que en cada uno de los últimos cinco años ha superado el 5% del valor de la producción nacional, así como la creación de empleo, teniendo en cuenta la pérdida este año de 3 mil puestos de trabajo en las operaciones locales de Intel, así como de Bank of America.

La reforma energética, incluida la posibilidad de una mayor participación en la generación eléctrica por parte del sector privado, es otro tema crítico, en un país en el que los costos de electricidad en los últimos cinco años han aumentado en cerca de un cuarto.

El desarrollo de infraestructura por su parte se ha estancado, ya que los políticos de izquierda se oponen a los proyectos dados en concesión al sector privado.

Por otra parte, el Estado no tiene dinero para financiar grandes proyectos.

Para complicar las cosas, Acción Ciudadana no tiene una pluralidad, por no hablar de una mayoría en el Congreso, cuyos 57 representantes provienen de no menos de nueve partidos.

Un profesor universitario y politólogo, Solís era poco conocido en el inicio de la campaña electoral del año pasado.

Pero en un giro sorprendente, el candidato de Liberación Nacional, Johnny Araya, renunció a principios de la segunda ronda de las elecciones, dejando a Solís para ser prácticamente aclamado.

La segunda vuelta se llevó a cabo, debido a que ni Araya ni Solis obtuvo el voto mínimo de 40% necesario para ser elegido en la primera ronda de votaciones, que se celebró en febrero.

Solís asumirá el cargo el 8 de mayo.