Lunes 21 septiembre 2020

Logo Central America Link

Dinero para reconstruir: ¿con transparencia?

Martes 12 octubre, 2010


Oscar Clemente Marroquín
La Hora, Guatemala

Provoca mala espina, sin embargo, que ese dinero vaya a ser administrado en buena medida por el Viceministro financiero del Ministerio de Comunicaciones, el señor Mury, quien desempeña su cargo en forma ilegal porque asumió no obstante clarísima prohibición contenida en la misma Constitución de la República.

Viene a cuento lo anterior porque los cooperantes tienen que establecer condiciones para garantizar la transparencia en el manejo de los recursos a fin de que no pasen a formar parte del tenebroso juego del tráfico de influencias que es tan propio en sistemas corruptos donde las más altas autoridades apañan sin el menor rubor aun violaciones flagrantes a la misma Constitución de la República, no digamos a otras leyes o acciones inmorales que no son tipificadas como delito, tal el enriquecimiento ilícito según la normativa legal guatemalteca.

Anteriores procesos de reconstrucción fueron manejados no sólo con criterio clientelar para ganar votos, sino también con criterio de negocio en el que han participado altos funcionarios y empresas que se enriquecen mediante contratos que tienen el común denominador de permitir la construcción de auténticos mamarrachos que no duran ni siquiera un invierno fuerte. 

Por ello es que valdría la pena que ahora, cuando se discute el tema de la cooperación de países amigos y entidades de financiamiento y desarrollo con Guatemala para reconstruir por los estragos del cambio climático, se apliquen supervisiones muy claras en toda obra financiada con esos recursos para que no vayan a parar a entidades asociadas con funcionarios públicos que tienen la finalidad de trasladar recursos del Estado a empresas privadas en un juego ya demasiado extendido de corrupción y tráfico de influencias.

Creo que así como muchos de los cooperantes se preguntan si vale la pena ayudar a un país donde sus ciudadanos son tan reacios a pagar impuestos justos y a cumplir con ese deber cívico, también deben preguntarse si vale la pena que el dinero de sus propios contribuyentes se asigne sin control a funcionarios que son evidente muestra de cuán corrupto y podrido es nuestro sistema.

Leer más…