Martes 27 octubre 2020

Logo Central America Link

Economía trumpeana crearía problemas en la región

Lunes 22 agosto, 2016


 

Para mejor o peor, las relaciones económicas entre Estados Unidos, México y América Central serían bastante diferentes, si Donald Trump fuera elegido Presidente.

La renegociación o salida de los tratados de libre comercio, y la cancelación del plan para un gasoducto de $10 mil millones, que lleva el gas natural desde Estados Unidos a México y Centroamérica, sería parte de su agenda.

Estados Unidos podrían crear los puestos de trabajo, al limitar las importaciones de sus socios comerciales, y hacerlo difícil para las empresas estadounidenses operar en México y América Central, así como expulsar y excluir a los migrantes.

Estados Unidos podrían además mantener bajo el costo del gas natural en el mercado interno, mediante la restricción de las exportaciones.

Por otra parte, perderían competitividad, haciendo las cosas que otros países loproducir de manera más eficiente.

En lo que al gas se refiere, los productores estadounidenses - incluyendo muchas pequeñas empresas - perderían los ingresos, si se les prohibiera la venta a los compradores extranjeros.

Estados Unidos, México y Canadá son firmantes del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, en vigor desde 1994.

Estados Unidos, y - con excepción de Panamá - los países centroamericanos, junto con la República Dominicana, son firmantes del Tratado de Libre Comercio de América Central, que entró en vigor en la última década.

La política migratoria de Trump además tendería a aumentar el costo de mano de obra en Estados Unidos, al tiempo que reduce los ingresos en los países pobres.

Los emigrantes de Guatemala, Honduras, El Salvador y Nicaragua, basados ​​principalmente en Estados Unidos, se espera que este año envíen unos $16 mil millones a sus familias, un incremento del 7 por ciento en comparación con 2015, según AirPak, una unidad de Western Union.

Los ingresos generados por los trabajadores centroamericanos en el extranjero superan los de cualquiera de los productos, que históricamente han sido las exportaciones más importantes, como el café, azúcar, y banano.

Las remesas actualmente conforman el 17 por ciento del PIB de cada uno de Honduras y El Salvador, y el 12 por ciento en el caso de Guatemala.

Las remesas a México en 2015 eran de unos $23 mil millones, lo que representó solamente el 2% del PIB; sin embargo, superaron el valor de las exportaciones de petróleo.