Lunes 22 julio 2019

Logo Central America Link

El brillo del cobre enceguece al gobierno

Jueves 09 febrero, 2012


Marco A. Gandásegui, hijo
La Estrella, Panamá

Por tercer año consecutivo el gobierno del presidente Ricardo Martinelli reprimió al pueblo Ngäbe-Buglé en su propia comarca, situada en el extremo occidente de Panamá. En 2010 cobró dos vidas de obreros en las bananeras de Changuinola, Bocas del Toro. El fin de semana pasada el gobierno asesinó en San Félix al dirigente estudiantil ngäbe Jerónimo Rodríguez, hirió a cerca de 50 manifestantes y detuvo a otro número igual.

Mientras tanto, el país es sacudido con las ineptitudes del presidente y su equipo de gobierno. Los negocios han sufrido fuertes pérdidas y la imagen del país se ha deteriorado en el exterior. Las capas medias se sienten inseguras y hay incertidumbre. El pueblo —el 80 por ciento de la población— sospecha que si hoy son los ngäbe-buglés, mañana las víctimas de la represión pueden ser sus propios hijos.

La insurrección ngäbe buglé tiene una explicación muy obvia y transparente. En cambio, la agresividad tipo criminal del gobierno es menos obvia y con motivos que no son tan fáciles de identificar.

Los ngäbe-buglés han planteado desde hace varias décadas que no quieren que se desarrollen explotaciones mineras en el área que en 1997 fue declarada una comarca con sus leyes y reglamentos propios. En febrero de 2011, ante una ofensiva gubernamental, los ngäbe lograron arrancarle al gobierno un compromiso de que enviaría a la Asamblea una ley prohibiendo la explotación minera. Renegando su palabra, un año después el presidente Martinelli hizo que la Asamblea de Diputados aprobara en primer debate un proyecto de ley que le abriera las puertas a la explotación minera en la comarca.

¿Por qué el presidente Martinelli está obstinado en reprimir al pueblo ngäbe buglé?

Leer más...