Sábado 26 septiembre 2020

Logo Central America Link

Empleos en Nicaragua: hablar mandarín y ruso

Lunes 12 mayo, 2014


Rusia quiere invertir en un canal de Nicaragua, que uniría el Atlántico con el Pacífico.

Lo mismo sucede con China, que el año pasado se adjudicó un contrato para construir un canal para el gobierno de Daniel Ortega.

Rusia y China podrían querer ser dueños de una operación de transporte importante.

También puede ser que deseen tener un área de influencia en Nicaragua, a poco más de un millar de kilómetros de Estados Unidos.

Por su parte, Rusia quiere invertir en un canal nicaragüense, que uniría los océanos Atlántico y Pacífico, de acuerdo con los comentarios del mes pasado hechos por el ministro de Relaciones Exteriores ruso.

Lo mismo sucede con China, que ya se está avanzando en un proyecto para hacer una vía acuática interoceánica.

El gobierno de Nicaragua concedió a finales de 2013 un contrato de $40 mil millones para construir y operar un canal a una empresa de Hong Kong, que sería más amplio y más profundo que el de Panamá, y a través del cual podrían pasar los buques más grandes del mundo.

Sería un proyecto difícil de realizar.

Los barcos tendrían que ser levantados 33 metros sobre la altura del Lago de Nicaragua, y luego bajarse.

Las esclusas tendrían que conservar el agua, para detener que el lago se drene.

Incluso con la conservación, el lago requeriría un dragado constante, a fin de tener suficiente calado para los barcos grandes.

Por otro lado, tanto China como Rusia, saben hacer megaproyectos.

La represa de las Tres Gargantas en el río Yangtze, es la generadora eléctrica más poderosa del mundo.

Rusia abrió en 1916 el Ferrocarril Transiberiano, el más largo del mundo con 9.300 kilometros.

China podría estar por delante de Rusa, en lo que al desarrollo de un canal nicaragüense se refiere.

Pero Rusia cuenta con el beneficio de tener una larga relación con el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega.

Nicaragua durante varios años ha sido el principal socio comercial ruso en la región.

La Unión Soviética proporcionó la mayor parte de las armas del Frente Sandinista de Ortega, durante la guerra civil centroamericana de la década de los 80.

En cuanto a los motivos, cualquiera en China o Rusia podría estar interesado ​​en un proyecto logístico nicaraguense, por razones comerciales.

El Canal de Panamá obtuvo un beneficio de no menos del 50% de los ingresos brutos de $2,5 mil millones el año pasado.

Los dos países además pueden tener otros objetivos.

Estados Unidos en este momento apoya los derechos de Indonesia, Japón, Filipinas y Vietnam, a los recursos submarinos de una parte del Pacífico occidental, que Pekín asegura que pertenece a China.

Mientras tanto, Washington encabeza un grupo de países occidentales opuestos a la intervención rusa en Ucrania.

Dadas las circunstancias, tanto Rusia como China pueden estar interesados ​​en tener una base en América Central, ubicada a tan solo 1.500 kilometros - apenas 1.000 millas - de Miami.