Miércoles 3 junio 2020

Logo Central America Link

Es hora de pensar en serio

Martes 18 enero, 2011


Rodolfo Méndez Mata
La Nación, Costa Rica

La sostenibilidad de la salud fiscal de un país es un requisito para impulsar sostenidamente el crecimiento de la economía, mantener a raya la inflación y financiar de manera suficiente los programas del Gobierno Central. Por ello, los objetivos de una reforma tributaria –cuando esta es necesaria– deben trascender los propósitos de la Administración de turno por cumplir sus ofertas de campaña. 

En nuestro caso, un déficit fiscal tan elevado como el registrado en el ejercicio 2010 con sus correspondientes proyecciones al futuro, puede acarrear, si no se atiende oportunamente, efectos financieros indeseables para el sector productivo, incremento en el costo de vida para los sectores de menores recursos y pérdida de la capacidad de acción del Estado para cumplir su rol redistributivo de una parte de la riqueza nacional.

Es impensable, en consecuencia, posponer la presentación y aprobación de una reforma fiscal de amplio alcance que permita corregir de manera sostenible las tendencias hacia déficits fiscales elevados. Pero es fundamental, además, que la reforma eleve la carga tributaria de manera significativa, para que se puedan destinar suficientes recursos frescos a atender necesidades básicas de la población en servicios prioritarios, como la seguridad, la educación y la inversión en infraestructura, entre otros.

No se trata, entonces, de poner la casa en orden y procurar algunos ingresos frescos para atender promesas de campaña. Además de los nuevos ingresos como resultado de tal reforma, se requiere una reingeniería en la administración institucional para ejecutar de manera eficiente un plan para disminuir el déficit acumulado en la calidad de algunos servicios públicos. 

Se trata, ciertamente, de un problema añejo, porque el Gobierno ha arrastrado un déficit en forma casi continua y constante a lo largo de las últimas 3 décadas, que lo ha obligado, año tras año, a reducir los egresos de las instituciones del Estado, minando su capacidad de gestión e impidiéndoles cumplir los fines para los que fueron creadas.

Leer más…