Sábado 17 agosto 2019

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Escuelas Económicas

Jueves 16 diciembre, 2010


Federico Bauer Rodríguez
El Periódico, Guatemala
 
En mi anterior columna les mencioné los conceptos tan importantes que aportaron los miembros de la Escuela Escolástica, en relación a la formación de los precios (Teoría del Valor), y en relación a la Teoría Monetaria.
 
Estos aportes son importantes, pues hoy todavía no hemos comprendido en su totalidad la magnitud del problema, derivado de la manipulación de los precios, incluyendo salarios, y tasas de interés, ni hemos entendido cómo los ciclos económicos son consecuencia de la manipulación del dinero y del crédito, un vicio que ya tiene varios siglos.
 
Las lecciones en economía, de los teólogos de la Escuela Escolástica, tuvieron influencia en los pensadores del continente europeo, hasta 1776 el estándar de vida de casi toda la humanidad –exceptuando a la nobleza–, había permanecido casi sin cambio, y la economía no existía como una disciplina formal. Esta situación cambió gracias a la Escuela Clásica de Economía, liderada por el escocés Adam Smith, y la publicación de su obra: La riqueza de las naciones. 
 
Smith con esta obra declaraba la independencia económica para los que no pertenecían a la nobleza. La tesis de Adam Smith era opuesta a la creencia de que la riqueza es fija. La riqueza de las naciones radica en la división del trabajo, por lo que el comercio internacional –hoy le llamamos globalización– es clave para conseguirla. En toda su obra insiste en el concepto de “libertad natural” en el proceso económico, el cual bajo ese modelo ya no es un juego de suma cero, sino que es un juego de suma positiva. Los participantes en el proceso económico ya no tienen conflicto de intereses sino que armonía de intereses.
 
Esta libertad natural también se aplica al derecho de ahorrar, invertir y acumular capital sin interferencia del Gobierno, factores claves para conseguir crecimiento económico. Para Smith también eran importantes las políticas públicas, un clima competitivo y una administración de empresas responsable. Para Smith la prosperidad se logra con libertad, competitividad y justicia –acciones honestas de acuerdo a las reglas de la sociedad.