Miércoles 20 noviembre 2019

Logo Central America Link

La bancarrota educativa…

Miércoles 12 octubre, 2011


César Indiano
La Prensa, Honduras

Hace dos años decidí afrontar la realidad educativa de mis propios hijos, entonces los llamé y les dije “díganme las tablas del 1 al 10, no hubo respuesta. Después les dije, “Lean este párrafo”, y con costo mis hijos deletreaban aquellos renglones tropezándose en cada frase. Saqué la fatal conclusión de que mis hijos eran analfabetas a pesar de asistir diariamente a la escuela pública, y sobre la marcha tomé la drástica decisión de empotrar una pizarra en la pared de mi sala. Ahí –turnándome con mi mujer– conseguí enseñarles el alfabeto. Gracias a mi aula doméstica, hoy Áyax y Alejandro, pueden leer un cuento haciendo pausas en las comas y son capaces de sobrevivir a una división de tres dígitos, Teniendo en consideración la ingente bancarrota educativa de este país, todo lo que aprendan a partir del ABC, es ganancia parar ellos, y para mí.

Desde entonces me he dado a la tarea de “fisgonear” la realidad educativa de otros niños y de otros jóvenes. Desde luego, no con el propósito de arruinar reputaciones, sino, con el afán de obtener una estadística personal, para buscarle explicación a un desastre que ya alcanzó su nivel de metástasis. Tras indagar a muchos niños, jóvenes y docentes, he recabado los siguientes resultados: sólo 1 de cada 100 niños puede leer un párrafo de diez renglones sin tropezar. 95 de cada 100 no comprenden una jota de lo que están leyendo. 90 de cada 100 muchachos no saben por qué “maní” es una palabra aguda, y 99 de cada 100 ni siquiera entiende la diferencia entre una palabra aguda y una llana. 80 de cada 100 docentes no conocen las 3 reglas básicas de la acentuación, y 90 de cada 100 quedarían bloqueados si se les preguntara en cuál sílaba lleva la tilde la palabra “esdrújula”. 99 de cada 100 docentes no podrían responder a ciencia cierta “quién es Cándido Alvarado o quién es la señora Vilma Castillo”.

98 de cada 100 niños no sabe la diferencia entre un verbo y un adjetivo, y 99 de cada 100 jóvenes no podría armar correctamente, una oración simple. 85 de cada 100 docentes escribirían “tengo un master en pedagogia” en vez de, “tengo un máster en pedagogía”. 90 de cada 100 docentes jamás han comprado un periódico y 90 de cada 100 jamás han adquirido -mucho menos leído un libro- por porpia decisión. 98 de cada 100 jamás han asistido a un concierto de piano, y 99 de cada 100 docentes jamás han comprado un disco original de algún músico que les agrade.

Leer más...