Lunes 14 octubre 2019

Logo Central America Link

La democracia que no ha sido

Jueves 03 febrero, 2011


Guillermo Gómez Santibáñez
El Nuevo Diario,Nicaragua

Algunos analistas se atrevieron a afirmar, hace algún tiempo, que América Latina era “la región más democrática del Tercer Mundo”. Habría que ver, sin embargo, si verdaderamente esta afirmación fue consistente y si ella se puede demostrar empíricamente.

La década de los 90 creó las condiciones propicias, luego de regímenes dictatoriales, que bajo la bota militar allanaron el camino para instaurar en la región, las nuevas políticas neoliberales impuestas por los organismos financieros internacionales y que se implementaron con el decálogo del Consenso de Washington. Estas medidas se ajustaban a las prescripciones de la contrarrevolución neoclásica en los estudios del desarrollo que se inició hacia finales de los años setenta, pero también al nuevo enfoque favorable al mercado que a comienzo de los años noventa impulsó el Banco Mundial.

Por su parte, los estudios politológicos sobre la democracia en América Latina entraron en una navegación epistémica hacia el paradigma de la “teoría de la transición”, cuyo enfoque principal se centra en relevar los factores institucionales y considerar las democracias occidentales del mundo desarrollado como su horizonte normativo. Desde una perspectiva liberal democrática, sustentada por una libertad individual y por una igualdad político-jurídica se simplificó la democracia y se le confirió validez bajo un concepto unidimensional y elitista de sello schumpeteriano, alimentado por la idea de poliarquía de Dahl. Se resignificó entonces la democracia como “democracia electoral” cuyos actores políticos relevantes lo constituyeron las elites, los gobiernos y los partidos.

Esta teoría de la transición, que pronosticó que los procesos de democratización traerían a América Latina el desarrollo tan anhelado, se ha dado contra la pared, pues al ser pensada y diseñada sobre la experiencia de los países del centro, no fue capaz de contemplar a los países de la periferia en su complejidad social ni menos en sus verdaderos niveles de pobreza y desigualdad.

Leer más…