Jueves 22 agosto 2019

Logo Central America Link

La mal llamada “oligarquía cafetalera”

Jueves 09 septiembre, 2010


Guido Vargas Artavia
La República, Costa Rica

Por tradición e interpretación desafortunada, al sector cafetalero costarricense se le ha conocido como la “oligarquía cafetalera”. Este señalamiento supone poder en pocas manos, tráfico de influencias en favor de unos pocos y acciones que no desarrollan ni permean a un porcentaje significativo de la población. Consideraciones que distan, en demasía, de lo que ha sido y es el sector cafetalero costarricense.

La palabra “oligarquía”, se relacionó con la actividad del café debido a que fue el único motor económico, social y cultural que movió la floreciente Costa Rica del siglo XIX, y principios del XX. Desmiente en primera instancia esta mala denominación, la realidad de que desde los inicios de nuestra República, el café ha contribuido a la democratización de la propiedad privada, pues, en 1821, con la disposición del Estado y la iglesia Católica de entregar semillas de café a los campesinos dispuestos a cultivarlas, varios miles de personas se convirtieron en propietarios de sus parcelas, creándose así la primera reforma agraria costarricense. 

Es claro que la diversificación de la producción agrícola e industrial del país, producto del desarrollo iniciado y generado por el café, ha brindado espacio a diferentes formas de oferta exportable. Sin embargo, del cultivo y comercialización del café dependen en la actualidad, más de 50 mil familias productoras de café, cuya mayoría, 92%, está conformada por pequeños y medianos caficultores que producen menos de 100 fanegas por cosecha, en una finca promedio de 2,2 hectáreas de área. 

También, existen 145 beneficiadores o procesadores del grano, 55 firmas tostadoras y 65 exportadores del grano, quienes también brindan puestos de empleo a varios cientos de miles de familias relacionadas con los procesos agronómicos, industrialización, logística de exportación, transporte, tueste y valor agregado, como la distribución y venta del café para consumo local.

Actualmente, el sector cafetalero costarricense aporta al país más de $300 millones de dólares, monto que permea de forma equitativa (según la Ley de la República No. 2762, modelo único en el mundo) a toda la agrocadena, así como al desarrollo y progreso de las economías locales de todas las regiones de nuestra Costa Rica.

Leer más…