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México: Cambio histórico

Martes 20 agosto, 2013


El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, ha propuesto una reforma energética, que se abrirá a las empresas privadas, el monopolio petrolero estatal.

Más de $10 mil millones al año de inversiones nuevas, fluirán desde empresas como Chevron, British Petroleum y Shell, afirma él.

El nuevo capital y la tecnología moderna, le permitirán a México explotar los campos de petróleo, que actualmente son de baja productividad, dice Peña.

Con estos cambios, los ingresos petroleros crecerán, con beneficio al público, en comparación con la situación actual, en la que la producción ha ido disminuyendo constantemente desde 2004.

El nuevo enfoque no permitiría que los extranjeros se apoderen de los recursos petroleros mexicanos - un tema sensible para muchas personas.

Sin embargo, los extranjeros podrían aprovechar la apertura, al hacerse socios en distintos proyectos, con la estatal Petróleos Mexicanos, asegura Peña.

No todos los mexicanos están de acuerdo.

La figura de la asociación con Pemex es una cortina de humo, dicen algunos.

El plan real de Peña, es un regreso a los viejos tiempos de hace un siglo, cuando las empresas extranjeras explotaban el petróleo mexicano, pagando ricos honorarios a sus amigos en el gobierno, mientras dejaban poco para el pueblo, afirman.

Los ecologistas ven los nuevos proyectos como fuentes de contaminación inevitable.

Por su parte, las empresas extranjeras quizás no se apresurán a invertir miles de millones de dólares en proyectos, en los que no tienen derechos de propiedad.

Sin embargo, Pemex necesita un nuevo enfoque.

Aunque la producción disminuyó en más de la tercera parte, la compañía todavía tiene la misma fuerza laboral que hace una década - la tercera más grande de América Latina.

Con los nuevos proyectos, el personal de Pemex sería más productivo.

El concepto de una asociación con la petrolera de un estado estable, como México, no debe ser menos atractivo para los extranjeros, de los derechos de propiedad sobre la problemática delta del río Níger.

Por su parte, los ecologistas deben asegurarse, de que cualquier proyecto que involucre una empresa extranjera, cumple con los estándares internacionales.

En cuanto a una venta de la patria, México hoy en día - a diferencia de la nación de 1900 - tiene una vigorosa oposición y medios de comunicación libres.

Si estos recursos no fueran suficientes, para contar con una solución razonable en este caso, México tendría problemas más grandes que Pemex.