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México queda solo para renegociar el Nafta con Estados Unidos

Miércoles 25 enero, 2017


 

La renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (Nafta), una de las promesas de Donald Trump en campaña, nace viciada para México.

El país hispanoamericano, cuyas exportaciones dependen en un 73 por ciento del mercado estadounidense, tendrá que negociar en solitario el nuevo esquema que regirá sus relaciones comerciales con Estados Unidos.

Así lo han anunciado fuentes oficiales canadienses consultadas por la agencia Reuters al término de una reunión gubernamental en Calgary: “Queremos a nuestros amigos mexicanos, pero nuestros intereses nacionales van primero y la amistad después. Las dos (cosas) no son mutuamente excluyentes”.

De estas declaraciones se infiere que Canadá optará por negociar un acuerdo bilateral, en detrimento del actual pacto trilateral. El testimonio recabado por la agencia británica de noticias contrasta con lo afirmado en público hasta ahora por el Gobierno de Justin Trudeau, que ha negado que vaya a abandonar a México en las negociaciones.

Mientras tanto, Donald Trump cumple sus promesas. A los cinco días de jurar el cargo, el presidente de Estados Unidos va a firmar la orden ejecutiva para construir un muro con México.

La decisión abre una inmensa fisura entre ambos países. Aunque ya exista una divisoria física de casi 1,100 kilómetros, la medida marca el inicio de una era hostil. Un tiempo donde la estabilidad y años de buena vecindad dejan de importar, y que, de momento, tiene un claro perdedor: México.

Además, la orden ejecutiva para construir el muro de Trump echa por tierra años de estabilidad y dinamita la visita de Peña Nieto a Washington.

La iniciativa estadounidense va mucho más allá de un intento de frenar un problema migratorio. Este apenas existe. O al menos ya no es masivo. Desde hace años el saldo migratorio es negativo y salen más mexicanos de Estados Unidos que los que entran (140,000 más solo en 2014). Pero eso, en el contexto trumpiano, pesa poco. El muro no es una obra física, es un símbolo.