Martes 15 octubre 2019

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Obama, Castro y la cumbre

Lunes 20 febrero, 2012


Andrés Oppenheimer
La Prensa, Honduras

El gobierno de Estados Unidos no fue muy listo al rechazar de plano la exigencia de Venezuela y los demás países del Alba de que Cuba sea invitada a la megacumbre del Presidente Barack Obama con 33 otros jefes de estado de las Américas a realizarse el 14 de abril en Colombia. El Departamento de Estado debería haber aceptado el reto, pero para cuestionar a la dictadura cubana ante una audiencia mundial.

La pugna diplomática empezó a principios de mes en una reunión del bloque del Alba en Venezuela, en que el presidente ecuatoriano Rafael Correa propuso que los miembros del grupo no acudan a la 5ª Cumbre de las Américas a realizarse en Cartagena, Colombia, si Cuba —el único país del hemisferio excluido de la cumbre— no es invitada. Venezuela y los otros países del bloque aceptaron de inmediato la moción.

Los funcionarios de Estados Unidos se ajustaron al manual, y respondieron que Cuba no puede asistir porque —según las reglas de la cumbre— sólo están invitados los líderes elegidos democráticamente que sean miembros activos de la Organización de Estados Americanos.

Colombia, el país anfitrión, que está tratando de quedar bien con todos, dijo que trataría de encontrar una solución diplomática. La canciller colombiana María Angela Holguín viajó a La Habana, y a su regreso confesó que Cuba quiere asistir a la cumbre.

El impasse diplomático está ocupando titulares de primera plana en varios países. Durante una visita a Colombia la semana pasada, casi todas las personas con las que hablé sacaron el tema, entre divertidos e intrigados sobre cómo se resolverá. El tono prevaleciente en la prensa colombiana es que Estados Unidos una vez más está castigando a la pequeña isla caribeña por su política exterior independiente: el viejo cuento de David versus Goliat.

Entonces, ¿qué debería hacer Washington? En vez de rechazar la presencia de Cuba, el Departamento de Estado debería darle la bienvenida al líder cubano Raúl Castro para que asista como invitado especial y responda a varias preguntas, empezando por la de cuánto tiempo más Cuba piensa seguir siendo la última dictadura militar del continente.

Fuente: La Prensa