Jueves 21 enero 2021

Logo Central America Link

Pobreza e inestabilidad

Martes 13 diciembre, 2011


Jaime Rodríguez-Arana
El Nuevo Diario, Nicaragua

La estabilidad económica, social, política o familiar propicia escenarios de desarrollo humano integrales en términos generales. En sentido contrario, la inestabilidad, en cualquiera de sus dimensiones, ofrece un terreno bien abonado para el subdesarrollo, para el aislamiento, para la pobreza, para la ausencia de humanismo. En el artículo de hoy pretendo ilustrar esta teoría con un caso concreto. Me refiero a la influencia que tiene la inestabilidad familiar en relación con el desarrollo económico. Veamos.

Un reciente informe del Instituto de la Familia en Canadá, bajo la rúbrica “opciones privadas, costes públicos”, demuestra el impacto económico del fracaso matrimonial en la sociedad canadiense. El estudio pone números al gasto gubernamental por el concepto de rupturas familiares. Las ayudas públicas a familias rotas en el ejercicio correspondiente al año fiscal 2005-2006 ascendieron nada menos que a 7.000 millones de dólares canadienses.

Otro dato que se puede extraer del informe citado se refiere a la parte que más sufre con el fracaso: la mujer. En concreto, la débil posición de la mujer en estos procesos traumáticos ha dado lugar a la acuñación de un lamentable concepto, que, sin embargo, refleja muy bien la realidad: la feminización de la pobreza. Algo que es obvio cuando resulta que el divorcio opera sin que medie causa alguna: en estos casos la posición todavía preeminente del hombre da lugar a que la mujer deba soportar cargas y pruebas sin cuento en una situación a veces lacerante o vejatoria. Las ayudas a las mujeres en estos casos son una auténtica necesidad.

Los divorcios, además, reclaman un mayor gasto público cuando hay hijos de por medio. Los ciudadanos hemos de pagar también el coste de la crianza de estas pobres criaturas, en muchos casos abandonadas por sus padres.

Leer más...