Oportunidades

Preocupación sobre NAFTA impulsa producción de ropa centroamericana

 
Lunes 11 Diciembre, 2017
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La producción centroamericana de prendas de vestir y textiles se está viendo impulsada por la preocupación sobre la ropa hecha en México, como resultado de la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA por sus siglas en inglés).

En cuanto a Guatemala, se espera que las exportaciones de ropa hacia los Estados Unidos aumenten un 8% este año, a $ 1,6 mil millones, el 60% de los cuales basado en fibras sintéticas, y el resto en el algodón.

México podría ser menos atractivo como fuente de exportaciones a los Estados Unidos, si los aranceles fueran pagaderos en la ropa confeccionada con la tela de un tercer país.

Con la excepción de las prendas hechas con mezclilla azul o tela oxford, la mayoría de las exportaciones mexicanas de prendas confeccionadas con la tela de otro país, actualmente entra a los Estados Unidos libre de impuestos.

La cuestión de cómo redefinir las importaciones que califican para un trato libre de aranceles aún no se ha resuelto como parte de la renegociación del NAFTA, actualmente en proceso.

Otro beneficio para los productores centroamericanos fue el rechazo en enero pasado por parte de los Estados Unidos de la Asociación Transpacífica, la que habría reducido el costo de muchas importaciones de la ropa de varios países del sudeste asiático, incluidos Malasia y Vietnam.

Actualmente, los Estados Unidos cobra aranceles de hasta el 32% sobre las importaciones de las prendas de vestir, en la ausencia de un tratado de libre comercio.

Los productos de ropa calificados, hechos en Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, no pagan aranceles cuando se importan a los Estados Unidos.

Con algunas excepciones, la vestimenta centroameriana califica para el tratamiento libre de impuestos, siempre que se fabrique con hilados producidos en cualquiera de esos países o en los Estados Unidos.

Como parte de un esfuerzo para producir la tela local, SAE-A, el mayor fabricante de vestimenta de Corea del Sur, en mayo pasado inauguró una planta costarricense de hilado de algodón, que puede producir 2.000 toneladas al año.

En el segmento de indumentaria, SAE-A tiene cinco operaciones de costura en cada una de Guatemala y Nicaragua.

Con un valor de $ 8 mil millones en 2016, los productos de los cinco países centroamericanos junto con la República Dominicana constituyen la tercera fuente mundial de prendas de vestir importadas a los Estados Unidos, según la Oficina de Textiles y Vestimenta.

En la región, los principales exportadores a los Estados Unidos fueron Honduras con $ 2.5 mil millones, y Guatemala y Nicaragua, cada uno con alrededor de $ 1.5 mil millones.

China, con 39 mil millones de dólares, fue el principal exportador de prendas de vestir a los Estados Unidos, seguido de Vietnam con 11 mil millones de dólares.

Los costos laborales en Centroamérica tienden a ser más altos que en Asia.

Por otro lado, Centroamérica ofrece tiempos de envío de no más de 48 horas a los puertos de los Estados Unidos, en comparación con los diez días a las dos semanas de los productos de origen asiático.

Estar en las mismas zonas horarias que Estados Unidos es otra ventaja.